Mercado laboral
Mercado laboral en el interior: más empleo, pero menos salario real
Los datos del INE revelan una paradoja que afecta a departamentos como Tacuarembó y Cerro Largo: caen los desocupados, pero los sueldos pierden frente a la inflación.
Más gente trabajando, menos poder adquisitivo
La tasa de desempleo en el interior del país cayó al 6,8 % en el último trimestre móvil publicado por el INE, el nivel más bajo desde 2014. La noticia suena bien hasta que revisás la otra columna: el índice de salario real para trabajadores del sector privado en localidades de menos de 50.000 habitantes muestra una caída acumulada del 3,1 % en los últimos doce meses, descontada la inflación. La aparente paradoja tiene una explicación estructural: los empleos que se están creando en el interior son, en su mayoría, puestos de categoría inicial en servicios, logística y agroindustria. Los Consejos de Salarios fijaron aumentos nominales que en muchos casos no alcanzaron a compensar la inflación acumulada del período, en especial en los grupos salariales más bajos. Además, el retiro del mercado laboral de trabajadores desalentados durante la pandemia infló artificialmente la tasa de actividad: al reincorporarse ahora aceptan empleos por debajo de sus calificaciones previas, lo que presiona los salarios medios hacia abajo. El fenómeno no es exclusivo de Uruguay: economistas de la CEPAL documentaron el mismo patrón en Paraguay y Bolivia durante períodos de recuperación post-recesión.
Causas estructurales y perspectivas para 2025
Tres factores explican por qué el interior siente este desajuste con más intensidad que Montevideo. Primero, la base exportadora agropecuaria genera empleos estacionales que no se capturan bien en las estadísticas trimestrales; segundo, la inversión en infraestructura vial y energética crea puestos de construcción temporales que elevan el empleo sin elevar el salario medio estructural; tercero, la escasa oferta de formación técnica calificada limita la movilidad ascendente de los trabajadores. Para 2025, las perspectivas dependen en gran medida del resultado de las negociaciones salariales de la ronda de Consejos de Salarios que arranca en el primer trimestre. Si el gobierno logra acordar aumentos que superen la inflación proyectada del 5,5 %, el salario real podría recuperar terreno. Si no, la paradoja — más empleo, menos poder de compra — puede profundizarse y convertirse en una fuente de tensión social relevante para el interior del país. Stonekspark seguirá el dato mensual del INE y publicará una actualización en cuanto salgan los números del próximo trimestre.
